viernes, 16 de enero de 2009

TRUCO DE VENTAS PARA COMBATIR LA CRISIS – USTED TAMPOCO NACIO SABIENDO

Hoy mientras conducía me han venido a la cabeza mis tiempos como dependiente. Aprendí de cero a vender pinturas, y acabé asesorando a parejas jóvenes, marujas parlanchinas y mujeres despechadas sobre qué colores le combinaban mejor para pintar sus casas… Yo odio conjuntar la ropa. De hecho se me da mal. Y odio ir a mirar muebles y artículos de decoración. Sin embargo, con aquello, me lo pasaba bien. Pero a lo que vamos; cuando me contrataron no tenía ni idea de pinturas. No sabía la diferencia entre un barniz, un esmalte y una pintura plástica. Pero terminé convirtiéndome en un experto y asesorando a personas que tenían que pintar, y no tenían ni idea.

Y hoy me he recordado pillándome infraganti (mentalmente) cuando estaba atendiendo a un cliente que me contaba su problética o lo que pensaba hacer y yo lo juzgaba mentalmente (sí, la pared vas a esmaltar… o ¿¿¿pintura plástica con disolvente?? Vaya genio estás hecho... o si, a brocha vas a pintar toda la pared, anda que …). No obstante, siempre trataba a los clientes con corrección.
Pero a veces, los juzgaba y pensaba que no tenían ni idea, que aquello era básico, que eso lo sabía cualquiera… pero no… yo mismo, tan listo como soy, sin ir más lejos, hacía tan sólo unos meses que no tenía ni la más remota idea…

Esta es la idea clave: trate a sus clientes bajo el siguiente prisma “yo tampoco nacía sabiendo”. Asesóreles, infórmeles, deles más información que la que esperan recibir. Confírmese como un experto. Venda servicio, seguridad, know-how (aunque esté vendiendo cucharas de madera) y sus clientes volverán y le recomendarán a otros. De esta forma podrá conseguir que su tienda se posicione como una auténtica experta. Como un referente en su mercado local (barrio, pueblo, etc). Donde yo trabajé, con 25 años de esfuerzo, lo consiguieron.

Ponga en marcha desde ya eso que llaman “orientación cliente”. Usted, a buen seguro, tiene el conocimiento. Sólo necesita:
1.- disfrutar brindando a los demás ese conocimiento. Que se note que usted sabe y disfruta con su trabajo. Eso, el cliente, lo sabe apreciar.
2.- y por encima de todo, cuando su diablillo sabelotodo empiece a juzgar, recuerde que usted tampoco nació sabiendo.

¡¡FELIZ 2.009!!!

"El orgullo es el complemento de la ignorancia."
BERNARD LE BOVIER