viernes, 28 de mayo de 2010

El Mauri nos dejó el día 23


Hay un chiste que dice, hijo qué haces con el gato. Respuesta: el gato es mío y me lo follo cuando quiero...

Pues bien, este es mi blog, y me voy a permitir una licencia que espero que os guste. Os voy a contar una historia que más que con el marketing (la vida I-rreal), tiene que ver con la vida real, la que se toca, la que se respira, la que se vive, sufre y disfruta.

Espero que os inspire.

Besos y abrazos, y gracias por dedicar 5 minutos a este texto

Fernando González de Zárate

El Mauri nos dejó el día 23
El Mauri nos dejó el día 23 de mayo de 2.010, muy de mañana. Y eso que no le gustaba madrugar... Pobre ratilla.

Murió plácidamente, y no sabemos cómo ni por qué. Era muy jovencito, con mucha vida por delante. Pero se fue. Y nos dejó con un gran vacío en el corazón.

Todavía no entendemos por qué se marchó tan pronto. Pero lo que sí tengo claro es que se marchó por algo. Para enseñarnos algo.

Y la única razón que ahora se me ocurre es que se marchó para enseñarnos que no existe un ayer, y que no existe un mañana.

Que tan sólo existe un AHORA MISMO, y que lo que tengas que hacer, decir o decidir, lo hagas ahora. No lo dejes para otro momento.

Si tienes que decirle a alguien que le quieres, díselo hoy. Ahora. Mañana puede ser tarde.

Si tienes que tomar una decisión, dedica tiempo a pensarla hoy. No mañana ni pasado.

Si tienes que hacer algo. Hazlo hoy. Tal vez no veas amanecer el día de mañana.

Si quieres hacer un cambio, ahora es un buen momento para empezarlo. Si lo dejas para mañana, o pasado, todo ese tiempo que habrás perdido entre tanto.

La vida es sonrisas y lágrimas, es deseos y frustraciones, es aciertos y fracasos, es querer y es poder, es hacer o no hacer, pero, en definitiva, es tiempo perdido o tiempo aprovechado.

Tiempo perdido en lamentarse “por lo que hubiera si….”, en lugar de por un recuerdo maravilloso de aquel acierto que tuviste, o de un aprendizaje tan importante de aquel fracaso tan monumental.

Es tiempo perdido por no haber dicho o no haber hecho en cada momento, lo que hubieses tenido que hacer. Porque de esa manera, ahora las cosas no serían como son.

A buen seguro, en muchas ocasiones te habrías equivocado. Pero, todavía estoy más seguro, de que si hubieses hecho o hubieses dicho lo que en aquel momento tenías que hacer o decir, tu efímero paso por este mundo hubiese sido mucho más provechoso, mucho más vívido y completo para ti y para los que te rodean.

Tanto tú como yo sabíamos todo esto. Lo hemos leído mil veces. Y nos hemos prometido que algún día, más pronto que tarde, lo empezaremos a aplicar, que es que parece un poco difícil…

Pues bien, para mí y para mi relación con Mauri, el sábado, antes de salir a dar una vuelta, a las 9 de la noche, todo era posible. Pero cuando volví a las 2 de la mañana, todo esto dejó de ser posible. Él decidió marcharse. Y nosotros nos quedamos aquí. En 5 horas, en tan sólo 5 horas, todo cambió. Y ahora sólo me queda su recuerdo…

Así que, ponte las pilas AHORA, o en cualquier momento puede llegar ese lapso de tiempo tan corto, que para bien o para mal, te marcará para siempre.

Y si has leído hasta aquí, sabrás, si me conoces un poco, que todo lo que escribo lo acabo con citas. Y hoy no podría ser de otra manera.

Que tengas un precioso día.

Creo que leí esta cita en un libro de Jorge Bucay. Espero que te guste:
Si lloras porque no ha salido el sol, tampoco podrás ver las estrellas.

Y después de tanta reflexión, os dejo con un par de motivos amables (video y fotos del citado Mauri)

video


Y aquí puedes ver mis fotos preferidas del Mauri.

"Nunca tendrás una segunda oportunidad para dar una primera buena impresión"

  • NOMEACUERDODELAUTOR
  • 1 comentario:

    Nagore dijo...

    Mi pésame por lo de tu Mauri...agradecerte tu estilo al escribir tus textos de forma tan cercana y simpática a la vez que reflexiba y didáctica.

    Nagore